Haití Portada

Haití despide a sus muertos mientras crece el temor a otra masacre

Haití despide a sus muertos mientras crece el temor a otra masacre
Getting your Trinity Audio player ready...

Puerto Príncipe.– Haití volvió a enfrentar el rostro más doloroso de la violencia de las pandillas. Cientos de residentes se congregaron este domingo en una iglesia de Kenscoff para despedir a cuatro de las 47 personas asesinadas durante un brutal ataque ocurrido el pasado 23 de agosto.

Entre lágrimas, cánticos religiosos y gritos de indignación, familiares y residentes acompañaron los féretros de las víctimas hasta un cementerio cercano. Entre los fallecidos había una madre, un padre y su hijo, además de un hombre de 70 años que, según los testimonios recogidos, fue quemado por los pandilleros.

La ceremonia estuvo marcada por el temor. Decenas de personas no pudieron entrar al templo y siguieron el funeral desde las ventanas, mientras civiles armados y agentes policiales permanecían apostados en los alrededores ante el riesgo de nuevos ataques.

Más de 50 personas fueron secuestradas

El ataque dejó además más de 50 personas secuestradas. Hasta el momento, seis niños y siete mujeres han sido liberados luego de gestiones realizadas por líderes comunitarios y UNICEF.

La magnitud de la agresión provocó protestas de sobrevivientes y residentes, quienes cuestionan la respuesta de las autoridades y aseguran que la Policía Nacional de Haití no actuó a tiempo para evitar la masacre.

La Policía informó que abrió una investigación para determinar las circunstancias del ataque y establecer si existió negligencia o complicidad.

La ONU revela la dimensión del ataque

La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas informó que alrededor de 150 pandilleros fuertemente armados participaron en la ofensiva.

Según el relato presentado por la ONU, los atacantes asesinaron inicialmente a 13 personas que intentaron escapar y posteriormente persiguieron a decenas de ciudadanos que buscaron refugio dentro de una iglesia.

De acuerdo con la reconstrucción de Naciones Unidas, otras 22 personas fueron ejecutadas en el patio del templo y 12 detrás de la iglesia.

La violencia también dejó decenas de heridos y provocó que más de 2,600 personas quedaran sin hogar.

Haití enfrenta una crisis sin precedentes

La tragedia de Kenscoff ocurre en medio de una crisis de seguridad que continúa agravándose en Haití. Naciones Unidas estima que la violencia de las pandillas ha desplazado a casi 1.5 millones de personas en los últimos años.

Solo durante los primeros seis meses del año se reportó la muerte de más de 3,050 personas como consecuencia de la violencia.

Las pandillas mantienen bajo su control amplias zonas de Puerto Príncipe y otras regiones del país, mientras intentan ampliar su dominio territorial hacia comunidades como Kenscoff.

El papa León XIV también condenó la masacre y pidió la liberación inmediata de los rehenes, además de reclamar a los responsables asumir un compromiso concreto para garantizar la seguridad de la población.

Mientras los ataúdes eran llevados al cementerio, el dolor se mezcló con el miedo.

“Estoy listo para irme. Porque después de esto, no creo que podamos sobrevivir a otro gran ataque”, expresó uno de los residentes.

La frase resume el sentimiento de una comunidad que no solo llora a sus muertos, sino que teme convertirse nuevamente en escenario de otra tragedia.

Portada Nacional | No competimos, informamos.

Tamaño de texto: