CARACAS.– Tras difundirse la versión sobre la supuesta detención de Álex Nain Saab Morán, empresario colombiano señalado como testaferro del régimen de Nicolás Maduro, surgieron informaciones contradictorias que han generado incertidumbre sobre su situación real en Venezuela.
De acuerdo con reportes iniciales publicados por diversos medios, Saab habría sido capturado en la madrugada del miércoles 4 de febrero en Caracas, en un operativo que presuntamente contó con la participación de agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI). La acción estaría vinculada a viejas investigaciones por lavado de dinero y corrupción internacional.
La defensa lo niega y habla de “fake news”
Sin embargo, el equipo legal de Saab desmintió de forma categórica la información. El abogado Luigi Giuliano aseguró en declaraciones a La FM y El Espectador que la supuesta captura es “totalmente falsa”, calificándola como una “fake news” sin sustento.
Giuliano afirmó que ha mantenido contacto directo con su cliente durante el mismo día, tanto en la mañana como en la tarde, y sostuvo que Saab permanece libre y tranquilo en Caracas. “Estuve con él esta mañana y esta tarde me volveré a reunir con él”, declaró el jurista, asegurando además que el propio Saab prepara un comunicado oficial para la prensa negando cualquier detención.
Reuters mantiene versión de arresto
En contraste, la agencia Reuters sostiene que Saab sí habría sido detenido en una operación conjunta entre autoridades venezolanas y estadounidenses, profundizando la divergencia de versiones y elevando la tensión informativa en torno al caso.
La controversia adquiere mayor relevancia en medio de la reciente salida de Saab del Ministerio de Industrias, tras la decisión adoptada a finales de enero por la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, quien ordenó la fusión de esa cartera con el Ministerio de Energía.
Antecedentes judiciales en EE. UU.
Álex Saab fue acusado formalmente en julio de 2019 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, junto a Álvaro Pulido Vargas, por conspiración para cometer lavado de dinero y sobornos a funcionarios venezolanos. Según la acusación, entre 2011 y 2015 ambos habrían movilizado más de 350 millones de dólares mediante un esquema de corrupción vinculado al control cambiario venezolano, usando documentos de importación falsos.
El empresario fue detenido en Cabo Verde en junio de 2020, extraditado a Estados Unidos en octubre de 2021 y procesado en una corte federal de Miami, en una investigación liderada por la DEA con apoyo del FBI.
En diciembre de 2023, el entonces presidente Joe Biden le concedió un indulto total, como parte de una negociación diplomática con el Gobierno venezolano, bajo estrictas condiciones que incluyen no regresar a EE. UU. ni violar leyes estadounidenses, so pena de revocación del perdón.