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El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, defendió este jueves la necesidad de ejercer la política desde el respeto y el diálogo, en un mensaje con referencia implícita a su homólogo argentino, Javier Milei, durante la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid.
“El insulto no es mi forma de entender la política”, afirmó Sánchez durante su intervención en la Galería de las Colecciones Reales, en el primer encuentro público entre ambos mandatarios después de los recientes enfrentamientos verbales.
La declaración se produce dos semanas después de que Milei calificara al gobernante español de “impresentable dictador” durante un acto con empresarios en España.
El cara a cara entre ambos estuvo marcado por un saludo protocolario breve y distante, en contraste con el gesto más efusivo que el presidente argentino dedicó al rey Felipe VI.
Durante su discurso, Sánchez defendió una política basada en el entendimiento entre países y llamó a privilegiar el “diálogo frente a imposición, cooperación frente a división y paz frente a violencia”.
También advirtió sobre el riesgo de refugiarse en las diferencias ideológicas y aceptar como inevitable un escenario internacional cada vez más dividido.
“Los presidentes estamos para unir, particularmente cuando estamos en cumbres multilaterales, no para confrontar entre Estados, entre gobiernos, sino para unir”, manifestó.
El jefe del Ejecutivo español insistió en que el respeto, incluso entre dirigentes que mantienen posiciones políticas diferentes, debe ser un principio fundamental en las relaciones institucionales y en el ejercicio de la política.
Milei cuestiona el socialismo durante la cumbre
Sánchez sostuvo que el espíritu de unidad estuvo presente durante buena parte del encuentro, pese a las diferencias expresadas por algunos participantes.
En su intervención, Milei equiparó el socialismo con el fascismo, sin mencionar directamente a Sánchez, y defendió la propiedad privada y la cultura judeocristiana.
El presidente argentino tampoco asistió a la ceremonia inaugural de la cumbre, celebrada en el Teatro Real, ni a la cena ofrecida por los Reyes de España en el Palacio Real.
No obstante, mantuvo un encuentro con Santiago Abascal, líder del partido español Vox.
Las intervenciones de ambos mandatarios evidenciaron las diferencias ideológicas que atraviesan el escenario político iberoamericano, aunque Sánchez insistió en la importancia de preservar los espacios de cooperación entre los países.
Sánchez resta importancia a las ausencias de Lula y Sheinbaum
El presidente español también se refirió a la ausencia de dos importantes figuras políticas de la región: la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Ambos dirigentes, considerados aliados de Sánchez en América Latina, no participaron en la reunión celebrada en Madrid.
De los 22 países que integran la Comunidad Iberoamericana, diez estuvieron representados por sus jefes de Estado o de Gobierno, tres por sus vicepresidentes y los demás por sus ministros de Relaciones Exteriores.
Sánchez agradeció la presencia de los representantes que viajaron a España y evitó convertir las ausencias en el centro de la valoración del encuentro.
“Agradezco a todos los jefes de Estado y de Gobierno su participación y su asistencia a la cumbre y, por supuesto, también al presidente de la República Argentina, faltaría más”, expresó.
El mandatario reconoció las dificultades que enfrentan los gobiernos para conciliar sus compromisos internacionales con las agendas políticas nacionales.
En ese contexto, consideró que concentrar la atención en quienes no asistieron resta importancia al esfuerzo de los dirigentes que sí participaron.
Asimismo, aseguró que el compromiso de los países ausentes con el sistema de cumbres iberoamericanas continúa siendo firme.
Inteligencia artificial y prevención de desastres entre los acuerdos
Sánchez calificó la XXX Cumbre Iberoamericana como un éxito y afirmó que España estuvo a la altura de la responsabilidad de organizar el encuentro.
Entre los principales resultados destacó la aprobación de acuerdos y avances orientados a beneficiar a la población de los países participantes.
Mencionó especialmente la creación de la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial y la Red Iberoamericana de Reducción de Desastres y Protección Civil.
El presidente español sostuvo que, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos, la comunidad iberoamericana comparte la responsabilidad de trabajar por un futuro basado en la paz, el respeto al derecho internacional y la cooperación.
De esta manera, Sánchez defendió que el diálogo y la colaboración deben prevalecer sobre los enfrentamientos políticos, especialmente en los espacios multilaterales donde se definen iniciativas de interés común para la región.