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Los cuatro países rechazaron respaldar un párrafo de la Declaración de Madrid contra la coerción y las medidas contrarias al derecho internacional. República Dominicana se abstuvo recientemente en una votación de la ONU sobre Cuba.
MADRID.– Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay se desmarcaron este jueves del consenso alcanzado por los 22 países participantes en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, al no respaldar un apartado de la declaración final que rechaza las medidas de coerción contrarias al derecho internacional.
El desacuerdo quedó registrado en una nota al pie de la Declaración de Madrid, donde las cuatro naciones hicieron constar que se disocian del párrafo 4, relacionado con el rechazo a las medidas que puedan obstaculizar la capacidad de los Estados para atender sus necesidades y prioridades de desarrollo.
El documento establece: “Rechazamos la coerción y la aplicación de medidas contrarias al Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
La decisión refleja diferencias diplomáticas entre los países participantes sobre determinados asuntos de política internacional, aunque el resto de la declaración logró el consenso de la comunidad iberoamericana.
Diferencias también en la votación sobre Cuba en la ONU
La posición de estos cuatro países coincide con su voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas del pasado 28 de octubre, cuando se sometió a consideración una resolución contra el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba.
Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay votaron en contra de esa resolución, al igual que Ecuador.
La votación terminó con 130 votos favorables, 17 contrarios y 25 abstenciones, una reducción del respaldo internacional respecto a años anteriores.
Entre los países que se abstuvieron figuró República Dominicana, junto a Chile, Honduras y Perú.
Secretario general defiende el consenso alcanzado
Tras concluir la cumbre, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, consideró normal que algunos países expresen posiciones particulares sin que esto afecte el desarrollo de los acuerdos generales.
El funcionario sostuvo que no representa ningún inconveniente que, pese a existir consenso sobre los principales puntos de la declaración, algunas naciones decidan dejar constancia de sus diferencias.
Allamand calificó el encuentro de Madrid como una cumbre de reafirmación de los principios fundacionales de la comunidad iberoamericana.
La reunión evidenció que los 22 países pueden mantener espacios de cooperación y acuerdos comunes, aun cuando persistan diferencias ideológicas y diplomáticas sobre temas internacionales.
Portada Nacional | Redacción